Consejos para turistas que utilizan tarjetas en el extranjero

      Comentarios desactivados en Consejos para turistas que utilizan tarjetas en el extranjero

Hay dos tipos de uso para las tarjetas: retirada de efectivo en cajeros automáticos y pago en comercios.

Tratando sobre el uso de cajeros automáticos en el exterior debemos comenzar por aconsejar prudencia y extremar las medidas de seguridad, ya que uno de los momentos más vulnerables de un turista es cuando retira dinero de un cajero o ATM. Por tanto, atención a lo que se hace, actuar con precaución y pecar de desconfiado durante esos momentos.

Ten en cuenta que cuando viajamos nos convertimos en una presa apetecible para carteristas, timadores, ladrones y otros amigos de lo ajeno. No es que viajar nos cambie sustancialmente, pero al alejarnos de nuestro entorno habitual perdemos la seguridad que éste nos ofrece y el desconocimiento del destino nos pone, en ocasiones, en una situación de riesgo.

Dicho esto, vamos con algunos consejos para turistas sobre el uso de cajeros en el exterior.

Retirar dinero de cajeros automáticos en el extranjero

Lo primero que deberíamos tener en cuenta es que retirar dinero en el extranjero puede suponer hasta tres comisiones distintas: las que se aplican por retirar efectivo en un cajero externo a la red nacional de tu banco; si el cajero está fuera de la eurozona, la tarifa que cobre el banco por cambiar divisa; y otro recargo si el banco propietario del cajero nos cobra por no ser clientes -surcharge fee-. No todas las entidades financieras aplican estas comisiones, ni son iguales las cantidades a pagar, por lo que conviene verificar antes de salir si nos va a suponer un descalabro económico retirar dinero de los cajeros.

Por mi experiencia, prefiero viajar con poco dinero y retirar de cuando en cuando de un cajero, en lugar de transportar una gran cantidad con riesgo de perderla. Me compensa el pago de comisiones por la sensación de seguridad que me proporciona no tener mucho dinero encima. Hay otras personas que prefieren moverse con cheques de viaje o recibir transferencias por Western Union enviadas por algún amigo desde su país. Yo, como decía, prefiero llevar encima el dinero que necesito para unos días e ir retirando a medida que preciso de más. 

Lo que yo aconsejo es pagar con tarjeta siempre que se pueda

Voy a ser sincero, pago con tarjeta siempre que puedo y… siempre que me fío. Hay muchos establecimientos que aceptan tarjeta y para mí es una de las formas más ventajosas de pago, ya que mi banco no me cobra ninguna comisión por utilizarla de esa forma en el extranjero. Y si el tuyo lo hace, busca uno que te ofrezca una tarjeta sin recargos por pago en divisa, que hay muchos. Y otra ventaja añadida: en caso de estar fuera de la zona euro, los tipos de cambio que aplican las tarjetas por pagar suelen ser más favorables que los que se aplican por el cambio de moneda en efectivo.

Resumiendo las ventajas de utilizar en el extranjero tarjeta en lugar de efectivo: pagando con mi tarjeta evito tener que utilizar cash y reduzco el riesgo de pérdida o robo; realizo automáticamente el cambio de divisas; y mantengo bien registrados mis gastos.

Por tanto puedo decir que sí, yo utilizo la tarjeta como medio de pago preferente. Sin embargo… siempre hay un pero amigos. El uso de la tarjeta conlleva el riesgo de que sea clonada y te carguen gastos que no has realizado. Por ello, toma precauciones en el uso del “dinero de plástico”:

  1. No pierdas nunca la tarjeta de vista. Si el terminal de pago no puede llegar hasta la mesa donde tú estás cenando, levántate tú y ve hasta allí con tu tarjeta en la mano; no dejes que el camarero se la lleve. 
  2. Si el establecimiento no te inspira confianza, no utilices la tarjeta, ni siquiera con ella a la vista. Y aprende la lección para elegir mejor los próximos lugares donde comer o dormir. 
  3. Establece claramente las condiciones de uso con tu banco y detalla quién asume la responsabilidad en caso de clonación de tu tarjeta u otras actuaciones delictivas.

En mi caso, las garantías que mi banco me ofrece, así como las que las propias marcas de la tarjeta añaden, son suficientes para utilizar mi tarjeta en el extranjero. Pero si quieres obtener un plus de seguridad y utilizarla minimizando el riesgo, solicita una tarjeta de debito con un limite de uso bajo, o una tarjeta monedero que puedas ir recargando online a medida que tu viaje avanza y la tarjeta se va vaciando de dinero.

Y otra medida adicional que suele ser ignorada por muchos viajeros: anota el número de teléfono al que debes llamar para anular la tarjeta en caso de pérdida o robo. Si se han hecho con tu tarjeta, el tiempo es fundamental y querrás anularla lo antes posible, por lo que contar a mano con el número donde tienes que llamar es muy aconsejable.

Hace años, el propietario de la cuenta a la que está asociada una tarjeta robada, era responsable de las pérdidas que pudiera sufrir por un uso fraudulento de la tarjeta hasta el momento en que llamaba comunicando la pérdida o sustracción, sin límite de lo usurpado. En la actualidad, los contratos incluyen una cláusula que limita la responsabilidad antes de la comunicación del robo o pérdida, fijando en 150 euros la cantidad máxima que debe afrontar el usuario en caso de usurpación. Y una vez que se ha comunicado a la entidad, el usuario deja de ser responsable de cualquier uso posterior… siempre que no exista mala fe o negligencia, también sea dicho.

Debemos recalcar que no todas las tarjetas de plástico son iguales: existen tres tipos según las cuentas a la que están ligadas:

  1. Tarjetas de débito. Están asociadas a tu cuenta y por tanto no puedes sacar mayor importe del que tengas en ella. Aunque pueden tener menos aceptación que las tarjetas de crédito, la mayoría de los cajeros automáticos la soportan. Lo más probable es que cualquier comercio la acepte aunque algunas pueden dar problemas.
  2. Tarjetas de crédito. Se ligan al crédito que tu banco te otorga. Son aceptadas en prácticamente todos los cajeros automáticos del mundo, faltaría más, ya que les conviene cobrarte una comisión que suele rondar del 3% al 5%. Suelen aceptarse en todos los comercios si son Visa o MasterCard. American Express o Diner’s no son admitidas en todos los establecimientos.
  3. Tarjetas monedero. Su riesgo está muy controlado, pero no son aceptadas en todos los cajeros. Suele ser válida para pagar en cualquier comercio.

Fíjate bien en qué tipo de tarjeta solicitas a tu banco y si te parece buena idea, viaja con una tarjeta de cada tipo. En mi caso tan sólo utilizo la de débito (la única que tengo y la única que quiero tener).